El sector europeo de la construcción evolucionará a un menor ritmo que el global de la economía con un descenso del 0,3% en 2008 y un crecimiento del 0,2 en 2009, mientras que la economía en general crecerá un 1,7% este año y un 1,5% el próximo, según un informe del Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña ( ITeC ) para Euroconstruct .
Según este estudio, la construcción residencial de nueva planta será el subsector más afectado, ya que sobre él han influido dos factores que “han amplificado mutuamente el potencial efecto negativo que tenían cada una por separado”: el empeoramiento de la economía y la reducción del sector constructivo tras varios años de buenos niveles de actividad.
En este sentido, el informe apunta que se espera un descenso del 8% en 2008 y del 5% en 2009, mientras que para 2010 describen una perspectiva que tiende más a convertirse en el final de la bajada que no en el principio de la recuperación.
En relación con la edificación no residencial, el informe apunta que el panorama para este subsector “es sensiblemente menos dramático”, puesto que fue el mercado con mayor crecimiento en 2007 (+6,8%), por lo que “se espera que conserve algo de inercia para seguir creciendo durante el 2008 (+2,5%), sobre todo de la mano de la construcción de oficinas”. Sin embargo, el estudio apunta que los efectos de la situación económica se harán mucho más patentes en 2009 y 2010, con una parada en el crecimiento del conjunto del mercado no residencial europeo.
Por su parte, el subsector de la rehabilitación refleja una situación menos sujeta a los “vaivenes de la construcción de nueva planta, si bien las expectativas de crecimiento son muy modestas: 1,3% de promedio hasta 2010”, según el informe del IteC.
Por otro lado, el estudio señala que “es muy significativo que las previsiones para la ingeniería civil se hayan mantenido, con muy pocos cambios, en niveles parecidos a los que se habían previsto en el informe Euroconstruct de invierno de 2007, alrededor del 3,5% de incremento anual hasta el 2010”, como consecuencia de la toma de conciencia por parte de los gobiernos europeos del papel catalizador de este mercado tanto para la construcción en particular como para la economía de cada país en general.
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